13 diciembre, 2009

Excursionistas no le falles a tu hinchada

Al Verde se le viene haciendo cuesta arriba el último tramo del año. El equipo volvió a tener poca claridad y no pudo quebrar la propuesta mezquina de Barracas Bolivar que terminó festejando el 0 a 0. Para colmo, el CADU volvió a ganar y se puso a sólo dos puntos. Quedan dos partidos más antes de que llegue el receso. ¿Quién dijo que esto iba a ser fácil?

Tarde amarga, la segunda consecutiva para Excursio que venía de perder un invicto de 21 partidos en El Bajo. Esta vez, contrario a lo que nos tenía acostumbrados, el Verde no pudo levantarse de una derrota con un triunfo. ¿Por qué?

La explicación más lógica pasa por el cansancio. Rondina declaró después del empate que este plantel viene de jugar más partidos que ningún otro en lo que va del año, que sólo pararon una semana en julio (tras la eliminación del Reducido) y que el equipo necesita descansar física y mentalmente. En ese contexto, este pequeño bajón que está atravesando Excursio se ve plenamente justificado.

La bronca por el empate va pasando (muy de a poco) y uno debe acordar que estos quizás sean los primeros puntos perdidos que pueden dar lugar, no al reproche ajeno, sino a una autocrítica seria. Agreguémosle la derrota ante Argentino de Merlo, un partido que jamás debimos perder: estamos hablando de cinco puntos que quedaron, llamémosle, innecesariamente en el camino sobre 60 disputados. Son cifras que están dentro de la lógica de cualquier equipo que pretende ser protagonista y no podemos (ni los hinchas, ni los jugadores, ni el cuerpo técnico) perder la cabeza por esto. Lo que quizás sí le esté faltando a Excursionistas para dar un salto definitivo sea ganar algún partido más de los claves, como fue la goleada en Zarate. Da la casualidad que todos esos rivales llegaron ahora, sobre el final, cuando el rendimiento del Verde entró en curva descendente, cuando las que antes entraban ahora se van afuera y los centros pasan de largo. Excursionistas necesita sacar fuerzas y encontrar energías para sumar los seis puntos que quedan en juego porque debe y se merece terminar el año en la punta.

Dijimos que el equipo no jugó bien, y es cierto, pero también lo es que en otro momento le hubiera bastado con cualquiera de las jugadas de riesgo de las cuales dispuso para pasar al frente en el marcador y que el partido se abriera. Con el correr de los minutos, la desesperación del Verde agrandó a la visita que se agrupó bien atrás, se defendió con uñas y dientes y no tuvo vergüenza en demorar el juego de principio a fin.

En el primer tiempo estuvimos desordenados, abusamos del pelotazo, con muy poca recuperación de pelota en mediocampo y sin poder pescar ni un rebote. Todas las divididas le quedaban a Bolivar. Encima, Zamponi debió abandonar la cancha antes de los 10' con una fuerte contractura en los isquiotibiales. En su lugar ingresó Julián Villanueva (foto) y "Capi", como cada vez que le toca entrar, fue de lo mejor del equipo. Pese a todo, sobre 24' de juego, Excursio iba a tener la chance de gol más nítida de todo el partido: Cerica pisó el área con pelota dominada, enfrentó al arquero, le amagó la definición y lo dejó todo despatarrado en el suelo, pero "Pastelito" se nubló al rematar y el 1 visitante le ahogó el grito con el último esfuerzo. Increíble pero real; no volveríamos a tener una oportunidad así de clara en toda la tarde.

En el complemento no varió la cosa hasta que el árbitro Ramiro López, de regular tarea, expulsó al 10 de Barracas Bolivar. Ahí la visita dejó de contragolpear e instaló a sus diez jugadores en campo propio para aguantar el resultado. El Verde, con Federico Diaz y Della Marchesina en cancha, se fue para adelante, pero a los ponchazos. Para destacar el despliegue de Canuto más la voluntad de Castillo y Gasperi, pero no mucho más. El Polaco arrancó bien claro, pero luego se fue diluyendo. Aguilar seguía absorbido por la marca, Gareca lejos de su habitat, y García Olmos muy impreciso.

Como podía, como le salía, Excursio buscaba el gol de la victoria, pero en los minutos finales el festejo se nos quedó atragantado más de una vez, ya sea por las intervenciones de Rago, la buena labor de los centrales o por propia impericia. Así se hizo la hora, y el Verde quedó sumergido en lo más profundo de su impotencia por no haber podido quebrar a un equipo de juveniles que jugó un rato largo con un tipo menos. Se puede hablar del planteo amarrete del rival pero, como contrapunto, un equipo con aspiraciones al ascenso debe saber cómo doblegar esa clase de escollos, máxime cuando se juega en nuestra cancha.

Ya pasó, hay que dar vuelta la página y ponerse a pensar en lo que le queda a 2009, Midland (este miércoles en Libertad) y Fénix, redoblar esfuerzos y tratar de reencontrarnos con nuestro juego. Seguimos punteros, gente. Vamos Verde que se puede.

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